Hamlet en la obra de William Shakespeare es un personaje tibio que nunca se decide por
nada, finge locura y es hipócrita con los demás. No es singular ni para bien ni para mal, ni blanco ni negro.No actúa, no repara en lo que hace. Ah!!! pero eso si, solo le provoca algún tipo de reacción lo que le afecta directamente y para colmo gusta de engrandecerse a base de mentiras e historias inventadas-atmósferas sin gloria-sin contar que gusta de hacerlo a costillas de los demás.Tal es asi que le pide a Horacio que después de su muerte cuente sus hazañas como si de un héroe se tratara.
En esta etapa de la humanidad, casi 400 años después, estamos rodeados de Hamlets.Tipos que llevan como filosofia de vida: “La duda de Hamlet”.Especies de seres malnacidos y malparidos que paladean un poco de poder y se regodean en su propio montón de desechos que han acumulado a lo largo de años de servicio mozo y abnegado, lambisconerias, prebendas y lamidas de trasero.La inteligencia es la gran ausente de la fiesta.Tipos faltos originalidad y carentes de auntenticidad.Sin una identidad propia que los defina como “algo” en esta tierra de miles de rostros y personalidades.
Se la pasan creyendo que la llave que abre todas las puertas es su lengua ensalivada lista para babear al que se deje y obtener favores a cambio.¡¡¡ Y cuidado si tienen algun puesto donde manden gente!!! ¡¡¡Aguas!!! Ahi es donde no se llaman juanito, pedrito o fulanito ahi se vuelven “Juan Camaney”, mascan chicle, pegan duro………….pero como son egocéntricos y reprimidos de closet , no tienen viejas de a monton. Turu ru.Ahi es donde se vuelven el centro del universo, ahi es donde las constelaciones giran en torno a ellos para alinear los planetas para que su magnificiencia, templanza y pudencia actúen aqui en la tierrra, en este suelo que pisamos tu y yo, si; tu y yo, y aquel y ese otro que en mi pinche mundo somos los que a final de cuentas levantamos las camionadas de mierda que estos idiotas dejan por doquier y que si no fuera por ese papelito verde de final de mes ya los hubieramos colgado a media plaza, frente al pueblo, a cada uno de esos cabrones de eso que les cuelga, digo, si es que tienen.Son tan perfectos que ya ni sé.
Se sienten redentores, omnipotentes. Encauzan las aguas y las parten en dos para que simples mortales como nosotros no nos ahogemos en la simpleza de nuestro vivir.Ellos tienen la respuesta a todo.No saben ni madres pero le atinan a todo.Acostumbran leer las partes subrayadas de los artículos y ya son unos chingones.Leen las contraportadas de los libros y ya son unos letrados.Han leido memin pinguin y te dicen que se quemaron las pestañas en un libro sobre etnias y cultura africana en perspectivas de desarrollo comunitario, ja ja, ¡¡¡solo por que vieron un pinche negrito ahi.!!! Acostumbran a disimular su pendejez andando siempre bien vestiditos, siendo puntuales, pelo cortadito a ras, calzón apretado y dándote un abrazo al verte y un besito al despedirse, dizque por aquello de las apariencias.Fingen ser los conciliadores, los pacientes, los organizadores.Se les va el tiempo en actividades que no requieren más de dos neuronas, como chismear, tragar, lamerse su parte, lamersela a los demás-solo a los que le conviene-, y cuando les sobra un poquitin del dia, se la pasan jodiendo a los subalternos-si los tiene- con estupideces que nada tienen que ver con un problema real.No cuestionan el conocimiento o la brillantez, cuestionan la actitud, el proceder.
Vivimos en un mundo complicado, lleno de desgracias naturales y tragedias que no podemos evitar por impotencia o imbecilidad. La pobreza, los desastres naturales, la guerra son cuestiones que podemos ayudar pero no podemos cambiarlo nosotros solos.¿Por qué entonces, con semejante panorama, encima haya que aguantar piltrafas como los “hamlets” ? Nietzsche concebía un “Superhombre” en su filosofía.Recomiendo no aspirar a tanto, no hagamos superhombres, quememos a los que ni a hombres llegan.
Evitar a toda costa a esos “Hamlets” que con sus linduras en el trabajo, en la familia o en la calle obstruyen el proceso evolutivo de toda una civilización, impiden su desarrollo y merman cualidades tan valiosas como el ingenio, la creatividad, la imaginación,la innovación.Levantad la voz y no dejar salpicarse de sus desechos, que se metan las lenguas entre ellos donde se las quieran meter pero nunca caer en sus juegos.Muera la condescendencia!!
Estos personajes en tonos de grises se llevan la gloria de victorias que no han ganado.Son pentontos y tontejos que levantan banderas de logros ajenos.Pululan tal cual levantas una piedra y salen todas las alimañas.Los encuentras en cada oficina- de preferencia las que dicen “jefe de …..”, los encuentras en tu retrato de familia, en cada esquina.Desgraciadamente se tiene que convivir con ellos, aunque eso no significa juntar el hombro y apapacharse uno al otro, significa defender los propios ideales por sobre su pirujiento cuerpo y observar desde la altura propia la tragicomedia real de nuestros “Hamlets”: su incapacidad de ser, de no poder ser, de no saber ser.
Y tu, ¿Te has topado hoy con uno de ellos?